Será por el olor a mar y el verde de las montañas, pero Cantabria es uno de los paraderos turísticos que más apetece en cualquier época del año. La costa, los valles y bosques tiñen sus colores para crear una estampa dorada y acogedora.

Con el verano atrás, nace la nostalgia de los paseos por la costa y qué mejor momento para hacerlo que en otoño: Las hojas de los árboles, los pinos, las castañas, los colores madera, conforman escenarios únicos, los momentos en familia son más cálidos y las luces del cielo acompañan los atardeceres más espectaculares.

 

Es época de relajarse y disfrutar de cada momento que nos regala lugares como la bahía de Santander, con sus largas playas: Peligros, la magdalena, playas del sardinero, Mataleñas, la Maruca, El Palacio de la Magdalena, Palacio de Deportes, Palacio de Exposiciones y Palacio de Festivales, y el impresionante faro que ilumina el cabo Mayor de Santander.

 

Son muchas las propuestas que ofrece Cantabria para disfrutar al máximo su esplendor otoñal: desde los parques naturales más significativos: Parque natural de Saja-Besaya, el Parque Natural Los Colados Del Asón, el Parque de Cabárceno, hasta los valles y bosques más asombrosos: como Los Valles Pasiegos y el Bosque de Secuoyas. Los aventureros apuestan por salidas a la montaña para contemplar desde lo alto los paisajes más idílicos que ofrece la región.

 

¿Y qué hay de la gastronomía en otoño?

Somos una comunidad rica en gastronomía, de tradiciones y sabores que dejan recuerdos. Productos traídos directos del mar y la tierra, gracias al entorno natural  y al mar cantábrico que conforma un ecosistema rico en materias primas. No importa la época del año en la que estemos, ya que el paladar está preparado para degustar cualquier delicia que proceda directamente de la región. 

Lo que más apetece para esta época son platos calientes, rodeados de tus seres queridos, creando una escena en familia acogedora.

En el Cenador De Amós contamos con gran variedad de productos de sabor #incontextable que sorprende por la esencia y tradición,  con un diseño vanguardista.

 

La mezcla de los paisajes, aromas y delicias típicas hace que turistas vengan a conocer cada rincón de Cantabria, y siempre desean repetir.

¿Qué será lo que guarda Cantabria entre sus paisajes otoñales?

No sabemos cuál es el secreto que lo hace especial, pero lo que si sabemos es que Cantabria en otoño…apetece.